La evolución del negocio de la fotografía

Por: Héctor Blanco
Founder Master Class Photographers
Director Ejecutivo Paraíso Digital

“Nada muere, todo se transforma”./

Es bien sabido, sobretodo por los que llevan mucho en la fotografía, que el cambio del analógico a digital vino a modificar completamente la industria.

Hablando en este artículo siempre desde el lado del negocio, cuando no existían las cámaras digitales, tanto aficionados como profesionales tenían que revelar sus rollos de fotografía y el sector se veía muy beneficiado de esa situación. Era la época dorada de los laboratorios fotográficos y del sector en general. Recuerdo una Expo en Barcelona que el stand de KODAK era un pabellón completo.

Los estudios de fotografía de los barrios revelaban las fotos de sus clientes con grandes márgenes de ganancia, muchos subcontrataban el servicio a los laboratorios y otros optaban por comprar maquinas de impresión. Esto hacía que en la mayoría de los casos el profesional establecido obtuviera más ingresos del revelado que de la propia fotografía profesional.

Entró la fotografía digital y el cambio fue notorio, poco a poco se dejaba de revelar, los fotógrafos profesionales no entendían muy bien sus cámaras digitales, algunos ni siquiera tenían computadora en sus estudios. En esta fuerte transición hubo algunos que optaron por la mala idea de no hacer el cambio y otros que ofrecían servicios en digital y analógico.

En cuestión de 4 ó 5 años, empezaron a desaparecer los estudios de revelado y se sustituyó por los famosos KIOSKOS que con tu USB o tarjeta imprimes tus fotos en el instante, negocio que no duró mucho al llegar las grandes cadenas y tirar los precios a la baja.

Esto obligó a que el sector profesional se dedicará en exclusivo a dar servicios de fotografía profesional, siendo esa su única fuente de ingresos.

El avance de la tecnología y los cambios permanentes nos sitúa en un mercado muy competido, donde la tecnología es capaz de hacer de manera sencilla lo que antes llevaba muchos años estudiar y practicar. Aunque muchos estén en contra de lo que voy a decir, cualquiera puede hacer una foto, la diferencia ahora está en sobresalir de los demás, siendo todavía más técnico, buscando la gramática de la fotografía, trasmitir los sentimientos y vendiendo experiencias con tu trabajo. Pues todos sabemos hablar pero hay pocos poetas en el mundo.

El negocio no ha muerto, la manera de llegar a los clientes potenciales ha cambiado y la manera en la que ofreces tus servicios. La base de este negocio es la capacitación constante, mantenerse a la vanguardia, potenciar el marketing de tu empresa en las redes sociales, salir en revistas del público al que le quieres llegar y sobretodo diferenciarte por tu profesionalidad frente a tu competencia.

Sólo en México, se celebran más de 1 millón y medio de bodas al año, además de XV años, fotografía de moda, de producto, de autor, de bebés, etc…

El negocio sigue vigente. Muchos fotógrafos siguen viviendo de la fotografía que se muestra como un negocio noble y que deja grandes márgenes comerciales al que sabe como venderlo y es profesional. En contra del mito, no te hace menos artista el saber venderte y llegar a tu público objetivo.

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