Entre Cámaras y leyes

Por: Swami Rabindranath Delgado Rodríguez Abogado, egresado de la Fac. de Derecho de la U.N.A.M., Especialista en Derecho de Propiedad Intelectual e Industrial

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¿Qué es la fotografía? Es una pregunta que más de muchos podrían responder desde varios puntos de vista, incluyendo los más técnicos como “la captura de la luz plasmada en un documento” o algunos más románticos al referirse como “la vida a través del obturador”, etc.

Sin embargo, toda definición o enfoque con relación a un objeto varía dependiendo de quién la estudie y aplique su experiencia o su forma de abordarlo; en este caso yo soy un fotógrafo amateur y la fotografía me ha hecho ver el mundo a través de lentes, diafragmas y obturadores, pero mi formación profesional es de jurista, especializado en Derecho de la Propiedad Intelectual, incluyendo a los Derechos de Autor.

Una fotografía es una obra protegible de conformidad con el artículo 13 fracción XII de la Ley Federal del Derecho de Autor vigente en nuestro país y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de diciembre de 1996, sin embargo la palabra sólo se encuentra plasmada 13 veces en el cuerpo del texto legislativo ¿es esto suficiente para ilustrar a la gente? En realidad desde que se estudia Derecho en la Universidad se les dice a los estudiantes que las leyes deben ser asequibles para todos y no sólo para los abogados, jueces y partes directamente relacionadas.

De la lectura de los artículos que contiene la ley autoral en nuestro país, no se desprende que por sí sólo se pueda interpretar el catálogo de derechos que tiene un fotógrafo y si esto sucede con el texto doméstico, será mucho más difícil ampliar el mismo al extranjero, ya que los derechos que se reconocen o conceden no son sólo nacionales, sobre todo tratándose de estos tiempos en los que las comunicaciones permiten que una obra rompa fronteras con una velocidad impresionante.

Y no solamente los derechos que surgen de una fotografía se reducen a leyes autorales, sino pueden surgir controversias que traspasan la simple línea autoral, involucrando también derecho a la Imagen, derecho de protección de Datos y en algunos casos más extremos: Derecho Civil contractual, extracontractual y Derecho Penal.

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Sin embargo son derechos más complejos en los que sí recomiendo acudir con un abogado que sea especialista, ya que es una rama del Derecho que no es muy popular como la Mercantil, Civil, Familiar o Laboral, pero no por ello, habría de dejarse de lado la siguiente catalogación de Derechos a los que se hace acreedor un fotógrafo, partiendo de la base que los derechos sobre la fotografía surgen desde el momento mismo de su creación, es decir: desde que se oprime el obturador y queda plasmada en algún soporte material; a este requisito se le llama “fijación” y es un principio esencial de Derecho de Autor reconocido en instrumentos internacionales que son la base de los Tratados que México ha suscrito como base para la formulación del Derecho de Autor, en específico el Convenio de Berna Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas del 9 de septiembre de 1886; y el segundo requisito esencial para ser protegido es la originalidad, entendida desde dos puntos de vista: a) objetivo –significado de universalidad y que no haya sido creada jamás por la humanidad- y b) subjetivo –en un aspecto de singularidad- que tenga una identidad propia, aunque ya haya existido algo similar, pero que pueda identificarse y distinguirse por sí misma.

Esos dos requisitos bastan para que sea meritorio de protección alguna fotografía,sin tomar en cuenta la calidad del mismo, es decir: el derecho de autor no califica, no juzga, no censura; y contrario a la creencia popular: no se necesita de registro alguno para la protección que brinda la ley autoral.

Sí, leyeron bien: no se necesita registro para que se conceda protección a una fotografía.

Entonces ¿Para qué sirve el registro? No es para que el abogado les cobre sólo por hacerlo, sino funge como un “aviso” a la Autoridad, en este caso el Instituto Nacional del Derecho de Autor, por lo que proporciona una presunción iuris tantum (salvo prueba en contrario) de que el que la registró es el autor y de la fecha de existencia, por eso muchas veces les menciono a mis clientes –no sólo fotógrafos- que no exhiban sus obras hasta que tengan el registro, sobre todo tratándose de obras que resultan para ellos más importantes; ese simple registro (si se realizó con propiedad) no te da “derechos” sobre las fotografías, sino te da la “prueba” que necesitas guardar para un futuro por si se presenta algún litigio posterior; pero a su vez tampoco significa que sea inatacable, aunque se van juntando elementos que probarían en un futuro la autoría sobre la misma.

Por tanto, te recomiendo que si vas a registrar tus fotografías lo hagas por bloques que se aproximen en el tiempo y no sólo sea una colección en el tiempo o antología de tus mejores disparos, ya que se convertirá en una “colección” y la protección y tratamiento que tiene es distinta, no peor, pero es distinta y será tema de otra charla.

Sin embargo, volviendo a nuestro tema y los derechos que te otorga ser el autor de la misma fotografía se dividirán en dos de forma básica: MORALES y PATRIMONIALES (siempre que no lo hagas por encargo, o bajo un contrato en específico) serán los siguientes de manera básica:

DERECHOS MORALES:

I. Determinar si su obra ha de ser divulgada y en qué forma, o la de mantenerla inédita;
II. Exigir el reconocimiento de su calidad de autor respecto de la obra por él creada y la de disponer que su divulgación se efectúe como obra anónima o seudónima;
III. Exigir respeto a la obra, oponiéndose a cualquier deformación, mutilación u otra modificación de ella, así como a toda acción o atentado a la misma que cause demérito de ella o perjuicio a la reputación de su autor;
IV. Modificar su obra;
V. Retirar su obra del comercio,
VI. Oponerse a que se le atribuya al autor una obra que no es de su creación.
Y en algunos países se le concede el derecho de acceder al ejemplar único o raro de la obra; y estos derechos son perennes e intransmisibles.

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DERECHOS PATRIMONIALES:

I. La reproducción, publicación, edición o fijación material o en cualquier momento.
II. La comunicación pública de su obra
III. La transmisión pública
IV. La distribución de la obra, incluyendo la venta u otras formas de transmisión de la propiedad de los soportes materiales que la contengan, así como cualquier forma de transmisión de uso o explotación
V. La importación al territorio nacional de copias de la obra hechas sin su autorización;
VI.La divulgación de obras derivadas, en cualquiera de sus modalidades,
VII. Cualquier utilización pública

Estos últimos, a diferencia de los Derechos Morales, tienen una vigencia de 100 años posteriores a la muerte del autor, y son transmisibles por cualquier forma legal, siempre y exista un contrato (el cual tendrá que ser forzosamente por escrito) en el cual la modalidad de las transmisiones sea perfectamente delineada.

Esta es la base de la explicación que involucra el comenzar a sumergirte en tus derechos y obligaciones que estudiaremos con detenimiento, ya que las posibilidades son vastas, pero giran en torno a ello y para poder explicar a detalle y a fondo lo siguiente tendrás que tener perfectamente estos derechos básicos que tienes simple y sencillamente por haber tomado una fotografía, independientemente de la calidad de la misma, en condiciones ideales y donde no concurran elementos externos que poco a poco iremos explicando en entregas posteriores, felices shootings!!

 

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